Las famosas guerras púnicas son las tres que lucharon los romanos contra los cartagineses. Entonces, una pregunta razonable es: ¿por qué estas guerras son conocidas como púnicas y no simplemente cartaginesas?
Lo cierto es que estas guerras también están documentadas como guerras cartaginesas: así, por ejemplo, en Catón o Cicerón (In Verrem 2.3.125.1); sin embargo, el nombre más frecuente era el de guerras púnicas. Entonces, la pregunta siguiente es: ¿por qué los cartagineses eran conocidos también como púnicos?
Naturalmente, «púnico» procede de Punicus. Dentro de un mismo autor puede aparecer el sinónimo de Punicus, que era Poenus; esta forma nos acerca a su etimología: Φοῖνιξ /ˈpʰoi̯niks/ 'fenicio'. Y es que, efectivamente, los cartagineses eran descendientes de los fenicios (incluso se habla de la lengua fenopúnica de la península ibérica).
Si entramos en cuestiones de gramática histórica, vemos que en griego tenemos el diptongo οι, que es equivalente al latín oe. De hecho, en latín arcaico era también oi, que posteriormente pudo evolucionar de dos formas: normalmente, al clásico oe, pero a veces podía acabar como la vocal ū.
La evolución a ū es justo lo que tenemos en el caso de Pūnicus (frente a lo que podríamos considerar el doblete Poenus). El mismo caso lo encontramos en moenia 'murallas, defensas' y el verbo correspondiente mūnire 'fortificar', e incluso un caso más cercano al que nos ocupa: de poena 'pena, castigo' tenemos el verbo pūnire 'castigar, imponer una pena'.